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El hombre en busca de sentido

Resiliencia
29 de enero de 2026 por
El hombre en busca de sentido
Lidera Tu Cambio, Ricardo Santiago Cachero

El libro.

Para inaugurar esta nueva sección "Resúmenes de libros", he elegido un libro que engancha desde el primer momento a pesar de la profundidad, intensidad y crudeza de todo lo que en el se narra. 

Relación entre la obra y el Power Skill.

Esta historia comienza en el punto más oscuro de la historia de la humanidad: 1942, el epicentro del horror en los campos de concentración nazis. Allí, Viktor Frankl, un joven y brillante psiquiatra vienés, se vio despojado de todo rastro de identidad. Le arrebataron sus libros, su familia y hasta su nombre, reduciéndolo al número 119.104. Sin embargo, en medio de esa desnudez absoluta, Frankl tropezó con un descubrimiento que cambiaría para siempre la comprensión de la mente: la Resiliencia no es resistir por inercia, sino la capacidad de dotar de significado al caos.

Vincular la experiencia de Frankl con la resiliencia es entender que esta Power Skill no es un escudo contra el dolor, sino precisamente lo que lo transforma. Frankl nos enseña que entre el estímulo (la tragedia) y nuestra respuesta (la actitud), existe un espacio sagrado. En ese espacio reside nuestra libertad y nuestro poder para evolucionar, incluso cuando el entorno intenta anularnos.

Lo que el autor nos cuenta.

Al entrar en Auschwitz, los prisioneros experimentaban una "muerte emocional". Frankl describe esta fase como una apatía protectora, donde el asco y la piedad desaparecen para dar paso a un instinto de supervivencia primario. El cerebro, en un intento de salvaguardar la cordura, se repliega. Pero es precisamente en este desierto de humanidad donde emerge el pilar fundamental de su obra: la última de las libertades humanas.

Frankl observó que, mientras algunos se rendían al destino, otros caminaban por los barracones regalando palabras de aliento y su último trozo de pan. Estos hombres demostraron que el ser humano no es un simple producto de su entorno; es el resultado de una decisión íntima. Aquí nace la Logoterapia, una filosofía de vida que sostiene que nuestra principal motivación no es el placer ni el poder, sino la Voluntad de Sentido. Encontramos este sentido a través de lo que creamos, de lo que amamos (como el recuerdo de la esposa de Frankl, que lo sostenía en las marchas bajo la nieve) y, crucialmente, de la actitud que adoptamos ante un sufrimiento inevitable.

Conexión con la neurociencia.

Lo que Frankl describió desde la intuición y la observación, hoy la neurociencia lo respalda con evidencia fascinante. Cuando Frankl hablaba de elegir la actitud, estaba describiendo el control de la corteza prefrontal sobre la amígdala. Al encontrar un "para qué", activamos nuestros sistemas de recompensa de forma interna, liberando dopamina y fortaleciendo la neuroplasticidad.

La ciencia nos dice hoy que el cerebro no busca la paz absoluta (homeostasis), sino lo que Frankl llamó noodinámica: esa tensión saludable entre lo que somos y lo que estamos llamados a ser. Tener un propósito claro actúa como un regulador neurobiológico; permite que el sistema nervioso soporte niveles de cortisol que, de otro modo, serían letales. La resiliencia, vista a través de este puente, es el entrenamiento consciente de nuestras redes neuronales para priorizar el significado sobre la gratificación inmediata.

Aprendizaje. La moraleja.

La crónica de Frankl nos lleva a una conclusión que invierte nuestra visión del mundo. Ya no tiene sentido preguntar "¿qué espero yo de la vida?", sino que debemos aceptar que es la vida la que nos pregunta a nosotros. Somos nosotros los cuestionados por la existencia, y nuestra única respuesta posible es la responsabilidad.

La resiliencia inquebrantable se alcanza cuando dejamos de vernos como víctimas de las circunstancias y empezamos a vernos como arquitectos de nuestra respuesta. El aprendizaje de Frankl es un llamado a la acción: el sufrimiento deja de ser sufrimiento en el momento en que encuentra un sentido.

Pasar a la acción.

Para que lo que Frankl nos trae no se quede en el papel mojado, te propongo integrar estas mecánicas en tu día a día:

  • Define tu "Ancla de Sentido": En momentos de calma, identifica tres pilares que den valor a tu existencia. Escríbelos. Serán tu brújula cuando la tormenta nuble el horizonte.
  • Practica el Auto-distanciamiento: Cuando sientas que una emoción te desborda, intenta observarte en tercera persona. Pregúntate: "¿Qué le aconsejaría el 'yo' del futuro a esta persona que está sufriendo ahora?". Este ejercicio reduce la reactividad de la amígdala.
  • La Técnica del "Como si": Ante un desafío, actúa como si ya estuvieras viviendo esa situación por segunda vez y tuvieras la oportunidad de corregir los errores de la primera. Este cambio de perspectiva fomenta una toma de decisiones más consciente y resiliente.
  • Busca el "Micro-Sentido": No esperes a las grandes tragedias. Encuentra un propósito pequeño cada mañana: ayudar a alguien, terminar una tarea con excelencia o simplemente apreciar un momento de silencio. La resiliencia es un músculo que se entrena en lo cotidiano.

El legado de Viktor Frankl es un recordatorio de que, aunque no siempre podemos elegir lo que nos sucede, siempre somos dueños de quién decidimos ser ante ello.

 ¿Hay algún área de tu vida actual donde sientas que necesitas aplicar este "espacio de libertad" para fortalecer tu resiliencia?

El hombre en busca de sentido
Lidera Tu Cambio, Ricardo Santiago Cachero 29 de enero de 2026
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